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Manivela´s

Elijo... ser feliz

Este es un mail muy antiguo que ha vuelto a mi correo últimamente (gracias, Sofía). Simplemente me parece muy bonito y muy real. Espero que os guste, y que elijáis bien!

LA HISTORIA DE PEPE


Pepe era el tipo de persona que te encantaría ser.
Siempre estaba de buen humor y siempre tenía algo
positivo que decir. Cuando alguien le preguntaba como le
iba, el respondía: "Si pudiera estar mejor, tendría un
gemelo".


Era un gerente único porque tenía varias meseras que lo
habían seguido de restaurante en restaurante.


La razón por la que las meseras seguían a Pepe era por su
actitud.


Él era un motivador natural: si un empleado tenía un mal
día, Pepe estaba ahí para decirle al empleado como ver el
lado positivo de la situación.


Ver este estilo realmente me causó curiosidad, así que un
día fui a buscar a Pepe y le pregunte:


No lo entiendo.... no es posible ser una persona positiva
todo el tiempo


¿Cómo lo haces?...


Pepe respondió:


"Cada mañana me despierto y me digo a mi mismo: Pepe,
tienes dos opciones hoy: puedes escoger estar de buen
humor o puedes escoger estar de mal humor."


"Escojo estar de buen humor".


"Cada vez que sucede algo malo, puedo escoger entre ser
una víctima o aprender de ello. Escojo aprender de ello".


"Cada vez que alguien viene a mí para quejarse, puedo
aceptar su queja o puedo señalarle el lado positivo de la
vida. Escojo señalarle el lado positivo de la vida".


Si, claro, pero no es tan fácil, protesté.


"Si lo es", dijo Pepe. "Todo en la vida es acerca de
elecciones. Cuando quitas todo lo demás, cada situación
es una elección".


"Tu eliges cómo reaccionas ante cada situación, tu eliges
cómo la gente afectará tu estado de ánimo, tu eliges
estar de buen humor o mal humor".


"En resumen, TU ELIGES COMO VIVIR LA VIDA".


Reflexioné en lo que Pepe me dijo...


Poco tiempo después, deje la industria hotelera para
iniciar mi propio negocio. Perdimos contacto, pero con
frecuencia pensaba en Pepe, cuando tenía que hacer una
elección en la vida en vez de reaccionar contra ella.


Varios años más tarde, me enteré que Pepe hizo algo que
nunca debe hacerse en un negocio de restaurante, dejó la
puerta de atrás abierta y una mañana fue asaltado por
tres ladrones armados.


Mientras trataba de abrir la caja fuerte, su mano,
temblando por el nerviosismo, resbaló de la combinación.


Los asaltantes sintieron pánico y le dispararon. Con
mucha suerte, Pepe fue encontrado relativamente pronto y
llevado de emergencia a una clínica. Después de ocho
horas de cirugía y semanas de terapia intensiva, Pepe fue
dado de alta, aún con fragmentos de bala en su cuerpo. Me
encontré con Pepe seis meses después del accidente y
cuando le pregunté como estaba, me respondió:


"Si pudiera estar mejor, tendría un gemelo".


Le pregunté que pasó por su mente en el momento del
asalto. Contestó: "lo primero que vino a mi mente fue que
debí haber cerrado con llave la puerta de atrás. Cuando
estaba tirado en el piso, recordé que tenía dos opciones:
podía elegir vivir o podía elegir morir. Elegí vivir".


"¿No sentiste miedo?" Le pregunté. Pepe continuó:


"Los médicos fueron geniales. No dejaban de decirme que
iba a estar bien. Pero cuando me llevaron al quirófano y
vi las expresiones en las caras de los médicos y
enfermeras, realmente me asusté.


Podía leer en sus ojos: "es hombre muerto." Supe entonces
que debía tomar una decisión.


"¿Qué hiciste?" Pregunté.


"Bueno, uno de los médicos me preguntó si era alérgico a
algo y respirando profundo grité: - "Si, a las balas" -
Mientras reían, les dije: "estoy escogiendo vivir,
opérenme como si estuviera vivo, no muerto".


Pepe vivió por la maestría de los médicos, pero sobre
todo por su asombrosa actitud. Aprendió que cada día
tenemos la elección de vivir plenamente, la ACTITUD, al
final, lo es todo.

1 comentario

Beita -

Genial... aunq algunos se deberian aplicar el cuento no? je je..
Un beso niño!